jueves, 20 de diciembre de 2012

Post feta



La última vez que fui a un casamiento tome merca, pues debía amoldarme a toda esa cultura careta y banal. El curita tomando vino de la mesa siete me hacia dudar si era bizco o si el ojo se le iba a mi sobrino, todos estaban ahí con sus mascaras de piel, casi maquillao el novio. Como será de puto pienso. También me pongo a pensar de por que fui yo tan puto de inhalar, si yo se que es inaguantable me digo. Pero hay que hacerlo por alguien, hay que hacerlo por esos seres queridos que te rompen las pelotas, los que te piden por favor que hagas presencia en mierdas que no estas de acuerdo. Y me siento atado a tal mierda que ni si quiera le encuentro sentido.  Pienso nuevamente y no le encuentro sentido a hacer algo que no me cuadra solo por confortar a alguien. Aunque pienso de nuevo, que la felicidad de algunos pasa por otro lado. Dichosos me enuncio, si mi felicidad pasaría por hacerme el careta con una manga de garcas mi vida estaría mas iluminada que Caterine Fullop en su programa de la mañana.
  
Toda esa montaña de mierda me genera esa paranoia de estar ahí, no pasaron las doce y mi rosquete es tan escracho que una vieja me pregunta si soy de Loreto. En fin, queda una hora para las doce y en teoría según los mayas después de esa hora el mundo se va al carajo.

Osea, las personas de el mundo dejaran de ser egoístas y dejaran de pensar en su beneficio propio, seremos uno con el todo, como hermanos, como realmente somos.

A la mierda que se viene el caos pienso, y como estoy tan rodeado de garcas decido irme a la mierda. Si en teoría se viene el cambio la mayoría de esta gente se va a pegar un tiro por lo garca que fue, sobre todo los novios. Esos caprichosos que han decidido casarse por iglesia y luego hacer una fiesta “para compartir” cuando en realidad es solo para mostrarse, no soy Nostradamus pero sé que no va a durar mas de tres años.

Todo es por guita, hasta duro les percibo el aura oscura. En fin, el efecto de esa mierda empieza a bajar y la mierda se resalta nuevamente, si no consumo esta basura esta gente se ve como lo que realmente son ¡soretes enormes! Pero si consumo esta pija yo me convierto en uno de ellos, poner mi nariz para el polvo blanco seria como poner el cogote en plena pandemia zombie. Pienso.

 Me voy pal monte, de ahí seguro los changos me buscan.

Robo un auto de un tío careta, le miento que voy a ir a comprar puchos.
Me saco el traje a la mierda y me quedo en bóxer y musculosa, pal rio encarando aborrezco como a la naturaleza la han convertido en un basural, pienso que es falta de conciencia pero no. Es falta de amor, es falta de ser un humano, o exceso de ser humano. No defino a que se debe, pienso yo.

¿Qué pingo le cuesta a la gente llevar su basura en una bolsa y tirarla luego en un tacho de la ruta?

Se lo hacen tan fácil al sistema que nos someten a todos como perras, en fin. Me parece surrealista que los preservativos naden libres por el rio, los minutos pasan y ya están por ser las 12, la vida me ha golpeado tanto. En el sentido de ver monos de mi misma especie haciendo cosas de humanos que no me ha quedado otra que creer cualquier cosa.

El humo fluye y no pasa una mierda, los aliens-mayas no aparecen ni tampoco las auroras boreales. Empiezo a perder la fe, no creo que me lleven hoy.

Se apaga el calor, mis ojos se cierran. Estornudo fuerte de nuevo y toda la basura se me va. Me lleno el pecho de coña pero nada me importa. 

Me pongo en bolas, me mando al rio. Que distinto se siente el contraste, de un mar de caretas a un rio de mierda según ellos. El color de la tierra se me manifiesta, no entiendo nada. Todo esto es nuevo, las motos no se escuchan, el agua fluye. Mis emociones se hacen luz, cierro mis ojos.
  Salgo de mi cuerpo, creo que me están llevando. Sin embargo veo a mi cuerpo como una piedra en el agua, la corriente no lo mueve, yo ya no se que soy.  Termino de elevarme, veo nuevos metales, ni si quiera son metales. Es un material rarísimo, tampoco usan botones sus maquinas, y pasa lo que me da el máximo julepe.

Se me aparece un gris, me toca. Siento su puta energía, esto es tan distinto a la humanidad le comento. El Alien me contesta: Somos todos iguales.

Lloro de lo sensible que me siento.

El Alien deja de hablar, ahora todo es telepático. Me han enseñado en tan poco tiempo que reafirmo mi teoría de que la percepción temporal es la máxima imposición del sistema que tenemos. La concha me digo en voz alta, el Alien se ríe.

Es largo el culiao, y me enuncia lo último:

El cambio es galáctico hermano, el cambio es la mente. La gente no puede abrir su glándula hacia nosotros, están consumidos. No podemos simplemente operar directamente, el cosmos lo hará.  Ustedes humanos no son tan insensibles, el cosmos los empujará. Nosotros no sabemos que les pasará. Pero el cambio vendrá hermano.

Cuando bajé de la nave, quedé largas horas en el río  mambeando con los plásticos de la arena junto a los Coyuyos nos pusimos entre todos a limpiarlos, a construir un santuario que había sido destruido. Volví a la ciudad y fue todo tan raro:

La policía de Córdoba  seguía deteniendo 10 personas por día pero ahora estas personas vestían traje. La portación de Armani se hizo fuerte suplantando a la portacion de rostro o gorras. Los políticos que quedaron simplemente erradicaron la pobreza, pues era una cosa fácil solo que los pobres eran los que los hacían comer y coger menores de edad en Asia, la gente se dió cuenta de que mas allá de sus pulgares tenían en sus sueños realidades nuevas. Apagaron Tinelli, nadie mas quiso ver culos virtuales ahora todos en las calles.  Las motos dejaron de andar, los celulares con parlantes colapsaron tocando Stravinsky, los jóvenes aprendieron a pensar fuera del estado, pues descubrieron que este conspiraba. La vibra se hizo sentir, los Mayas le habían pegao… Me digo.

Camino unas cuadras voy a la casa del gobierno, simplemente y sin mas preámbulos el gabinete de Zamora se había derretido. Sumado a la mayoría de los políticos de todo el país. Las fiestas ya se acercaban y todas las preparaciones medievales de alimentos fueron compartidas en las calles.
La profecía estaba dicha, ya podemos cambiar, ya podemos ser nuevos. Pensé, ya se han ido las ratas es tiempo de compartir.

                                                    FIN


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